2ª -
TRABAJOS
A BASE DE SILUETAS
Un principio, que
considero básico para que los alumnos se motiven y valoren, consiste
sencillamente en prevenir que puedan sentirse frustrados porque sus
trabajos no alcanzan
un mínimo nivel de calidad.
Y para ello los niños suelen ser bastante objetivos: no basta decirles, por cumplir, está bien esto o aquello; ellos saben evaluar lo que hacen. Y mejor, ¡mucho mejor! en cualquier caso, sugerirles: No está mal, pero lo puedes mejorar quitando o poniendo, etc.
De ahí que forzar de
alguna manera a un niño para que haga un dibujo figurativo, por ejemplo, pueda
resultar peligroso para su autoestima si, en principio, carece de cualidades.
Ese tipo de dibujo tendrá su momento y, en la mayoría de los casos, los niños
dibujan por iniciativa propia.
Con los trabajos
creativos, todos se van a sentir gratificados, porque sus obras, en mayor o
menor grado, van a ser únicas y, a poco que les ayudemos, de gran belleza y
colorido.
En este caso se trata
simplemente de siluetear todo lo que caiga en sus manos y sea
de superficie plana: llaves, monedas, destapa botellas, tijeras, etc.
De igual forma que
hicimos con las cadenas, tendrán que, sobre la silueta, crear aquello que les
sugiera.
Por supuesto, pueden
repetir la silueta de cualquier elemento cuantas veces lo desees, bien de forma
arbitraria, bien con determinada finalidad.
Pero pasemos a verlo en
la práctica y con trabajos realizados por alumnos de distintos niveles.
Empecemos con la
silueta de la mano.
Una vez que la tengan, hay que transformarla en otra cosa.
Tengamos presente algo
muy importante: hay que explicar pero no sugerir.
Es decir, no sería conveniente apuntar a
que transformen su mano, por ejemplo,
en un barco, en un gallo, en una maceta, etc. Si acaso, una vez que ya
tenga algo insinuado, darles remotas ideas, porque de lo contrario, sólo se
guiarán por lo que le hayamos
aludido
Y pasemos a ver esta maravilla de creatividad que pueden ser los niños; también los mayores.


MÁS SOBRE SILUETAS
Y es que
sigo maravillándome de su capacidad para crear, si somos capaces de
colocarlos en el camino. Y para
ellos es tan gratificante que, infinidad de anécdotas, que ilustrarán mi obra “PLÁSTICAS
CREATIVAS”, son exponente de
cómo crece su autoestima.
Tan sólo, y porque no
me resisto, el recuerdo de un alumno de 12 años considerado auténtico fracaso en
todo. No obstante, descubrí su gran capacidad creativa y con unas
breves insinuaciones mías, hizo una maravilla de trabajo. ¡Cómo recuerdo
aquella cara de felicidad cuando, con una chincheta y con toda solemnidad,
coloqué su obra en el lugar más visible de la clase! A partir de aquel día
comenzó a mejorar en todas las materias.
No lo olvidéis,
compañeros, ser maestro, es ser zahorí de talentos ocultos.
Y sigamos con exposición de trabajos. Esta vez las siluetas son a base de llaves y otros elementos

