En las tiendas de todo a 60 céntimos se pueden comprar tacos de etiquetas adhesivas que las hay de varios colores. Con ellas se pueden trabajar en dos tipos de actividades. Primera: Una vez que los alumnos tengan sus respectivas etiquetas les decimos que en las etiquetas verdes, por ejemplo, escriban una frase con determinado número de palabras, siempre dependiendo del nivel- que hagan alusión a la naturaleza. En las etiquetas rojas, una frase sobre el amor. En las blancas, una frase sobre la amistad. En las amarillas, sobre los profesores. Y así sucesivamente tantas como se deseen.
Seguidamente deberán leerlas individualmente y en voz alta. Una vez leídas, los mismos alumnos manifestarán cuáles les han gustado más. Con ellas se hará una relación de frases que, corregidas, se escribirán en la pizarra.
Por último, las pegarán sobre hojas de sus cuadernos y podrán hacerlo de forma caprichosa. Es decir, escalonadamente, formando estrellas, etcétera. También se les puede indicar que hagan una pequeña composición. La segunda actividad consistirá en explicarles cómo, de forma individual o grupal, deberán escribir en dichas etiquetas mensajes breves que les gustaría leyese la gente para recordarles valores importantes. Una vez escritas y corregidas, las pegarán --se pegan bien-- en lugares visibles por donde transite público. Por ejemplo, en las farolas de un paseo, en los troncos de árboles de jardines, o, sencillamente, por lugares visibles del centro escolar.
Por último, pueden observar qué pasa con ellas, tomando nota en sus cuadernos y a modo de anecdotario. Comprobarán que hay gente que las lee y las respeta, pero también hay quien las quita y sin leerlas, las arroja al suelo. Pero todo les debe servir para aprender, al menos, comportamientos humanos, al tiempo que sin ser demasiado conscientes de ello, escriben leen y, lo que es más importante, comprenden.
El pasado verano, con un grupo de niños que, cada tarde acudía a mí, lo puse en práctica y resultó de lo más divertido, creativo y hasta interesante porque llegó un día que mucha gente pasaba buscando las etiquetas.
¡Animo, pues, y a escribir de forma creativa y lúdica!