¿SERÁ VERDAD LO QUE SE DICE?

Sí, eso, ¿será verdad, por ejemplo, eso que se dice de renovarse o morir? Porque, ¡claro!, la verdad es que yo me siento renovada, tanto física, como psicológica e  intelectualmente, hasta el punto de que si miro hacia  los veinticinco años pasados,  casi no me reconozco, bueno, hay muchas cosas en mí que permanecen porque los genes son lo que son, y ahí están  controlando las formas y funciones de mis células, tejidos y organismo en general pero según. la teoría biológica del desarrollo no es sólo cuestión de genes sino que el entorno  también determina características que tienen mucho que ver con los patrones de comportamiento. Y ahora viene mi reflexión: ¡Si tampoco reconozco mi entorno! Porque, empezando por  mi casa ya no es lo que era: pintura, muebles, cacharros, etc. todo renovado.¡Vaya que hasta tengo fondo de armario! -¡quién lo diría!- También en mi bloque hemos hecho reformas importantes y. ¡no digamos en mi Avenida! Ahí está que va camino de que nadie la reconozca, y  Córdoba, mi preciosa ciudad ¡cómo ha cambiado! Yo creo que sí, que, si no somos un ápice más altos o más guapos, hemos mejorado en casi todo. Es decir, nos hemos renovado siguiendo, casi inconscientemente, las directrices de una buena liposucción: poner, quitar, verbos que bien conjugados pueden resultar reglas de oro para nuestro cuerpo y para nuestro intelecto. Y dicho esto, y visto lo visto que nos hemos renovado sin partirnos por la mitad, desde mi ingenuidad, y ante tantas  veces como escucho eso de que España se rompe mi pregunta va en la dirección de conocer si la referida renovación, para no morir, debería pasar también  por  España. Yo opino que sería lo justo, ya que de lo contrario, y con lo que hemos crecido en la renovación, nuestra gran casa común, España, se nos quedaría en los talones. Sí, renovarse o, como mínimo, minimizarse.