LOS POBRES SON NECESARIOS
Es una afirmación que no hago yo, sino que, navegando en Internet, encontré un artículo del que transcribo lo siguiente: Presuntos expertos en desarrollo de la Universidad de Harvard sostienen que el mundo globalizado es una pirámide cuya base es la pobreza y que esa pobreza es necesaria para que todo se mantenga y funcione. Y cómo reflexión cercana, palabras que vienen a corroborar, aquí y ahora, cómo prácticamente en España nos hemos quedado sin base piramidal. Los pobres son necesarios, aunque esté mal visto decirlo –afirmaba un amigo en una tertulia doméstica-, porque hay trabajos que ya nadie quiere, que nadie necesita para vivir. Y añadía: Prácticamente, cuando en un país desaparece la pobreza, no se puede vivir. Los términos invasión, delincuencia, etc. usados con tan machacona insistencia, sobre todo en estos días, van dando resultados a la hora de percibir la inmigración como un mal imparable que se nos van colando con rechazo absoluto por buena parte de hasta los más tolerantes. Pero he aquí que el sábado por la tarde, al bajar mi bolsa de basura, un hombre joven rebuscaba en el contenedor de materia orgánica. Lo observé. Extraía alimentos caducados, restos de comida. En definitiva, su botín consistía en dos teleras duras y unos cuantos tomates picados. Le pregunté su procedencia. Mal pude entender: Del este, sin papeles y niños con hambre. Sinceramente, me estremecí. No entiendo de políticas, ni de razones, ni de casi nada, pero desde aquel mismo instante intuí cuál será la próxima base de esta pirámide del mundo globalizado, y concluí que si para subsistir cómodamente los demás, seres humanos, tienen que comer desperdicios, mejor truncarla y ver de acortar distancias o derribarla y empezar a construirla de nuevo con mayor justicia. ¿Una utopía? Puede ser, pero niños alimentados de basura, no por favor.