EL MORBO ESTÁ DE MODA
¿Qué usted no es morboso? Pues o no conoce lo que mola, sobre todo en la red, o hace oídos sordos y ojos cerrados, a lo que se ve y oye. Sinceramente, he tenido que consultar el diccionario para ver exactamente el significado de la palabra morbo dado que en estos últimos tiempos, no sólo se repite a diestra y siniestra sino que, como si fuera la panacea para mantenernos distraídos, ilusionados y hasta sexualmente activos, se recurre a ella y se proclama condición tan en boga que el no hacernos cómplices de ella equivale poco menos que a ser unas antiguallas de mucho cuidado. La palabra morbo –del latín morbum- tiene varias accesiones de las que destaco tres: enfermedad, interés malsano, atracción hacia acontecimientos desagradables. La verdad es que no sé con cuál quedarme pero pienso que tal vez el morbo que hoy se expande por revistas, televisiones, Internet etc. es una mezcla de todo a la que añadir ingredientes como mentes poco creativas y tortuosas. Estoy convencida de que el morbo no es nada nuevo y que posiblemente a nuestros abuelos, sin saberlo, le provocaba morbo, el ver la rodilla de una mujer al descubierto, pongo por caso. Por otra parte considero que una dosis adecuada de morbo es positiva a efectos de mantener viva la chispa imprescindible para no caer en asfixiantes rutinas más peligrosas aún que el morbo Pero de esto a ser ávidos espectadores de revistas y programas que incitan al morbo descubriendo intimidades e inventando, montando y haciendo de estos medios espectáculo por excelencia, hay tal diferencia que, personalmente, siento repugnancia cuando ni a los muertos se les respeta. La televisión –dice Fellini- es el espejo donde se refleja la derrota de nuestro sistema cultural, y desde esta óptica somos una sociedad derrotada, tan poco creativa que no sabemos vivir sin la malsana cultura del morbo.