LEVANTAR LA  LIEBRE

Levantar  la liebre para que otro la mate es disparate, dice el refrán y como todos los dichos populares conlleva gran sabiduría que bastaría una breve reflexión para descubrirla e incorporarla a la cotidianidad de nuestras vidas. En días pasados los medios  de comunicación voceaban  la noticia: Bronca en un instituto público al tirar la directora un Belén a la basura. Dando por hecho, y por bueno, el que en una escuela pública, en un país aconfesional, no están permitidos los símbolos religiosos, considero que todo lo referente a la Navidad pertenece, para una inmensa mayoría, más al argot tradicional, e incluso artístico, que al rerligioso. Basta echar un vistazo al gran número de costumbres  que se simultanean en estas fechas y nos bombardean de forma casi insoportable: Alumbrados extras, pagas, vacaciones, lotería, compras, televisión, radio, etc. Eventos con los que todos no podemos estar de acuerdo pero respetamos, y hasta soportamos en loor a la tradiciones  navideñas,  y la escuela, eco de la sociedad, a lo largo del año, se va sumando a cuantas celebraciones se suceden, religiosas o no. Por otra parte, si en la escuela el tema de la religión es opcional, y de hecho  hay profesores que la imparten, justo es que con sus alumnos programen las actividades que consideren pertinentes. Para mí el aireado gesto de una directora, en este caso, no debería ser hecho noticiable ya que es un levantar la liebre a sectores muy dados a radicalizar y colaborar con climas de intolerancia, algo que cunde como la pólvora, y así, luego, todos nos vemos implicados en graves  e intrascendentes altercados. Necesario sería que, creyentes o no, hoy por hoy, y máxime en estos días, habláramos a los alumnos  del Belén actual, de los graves conflictos mundiales y nos dejáramos de polemizar  y esgrimir infantiles, pero peligrosos argumentos.