Abuelos, hoy
Tema de debate en tertulias y foros es el referente al papel
de los abuelos hoy, concluyendo que en muchos casos son
auténticos canguros que de sol a sol cuidan de sus nietos.
Es cierto que la jubilación anticipada genera abuelos
jóvenes, liberados de obligaciones profesionales y con
tiempo libre más que suficiente, se supone, circunstancias
que los convierten en víctimas explotadas en muchos casos
por los hijos ya que, por razones del trabajo de la pareja,
el mejor destino que encuentran para sus hijos son los
abuelos, cuidadores baratos y de toda confianza que, desde
el amanecer, se hacen cargo de los nietos, algo que
totalmente respeto pero no comparto. Los abuelos hoy,
siempre en general, deben ser respetados en su autonomía e
independencia puesto que deben seguir integrados en la
sociedad en un constante reciclaje que les permita no
apearse del tren de la vida en marcha para quedar
estacionados y reducidos a trabajos que ya no le pertenecen
ni por edad, ni por salud ni por nada. Por supuesto son
opciones personales, pero yo creo que los abuelos, hoy, más
que nunca, deben ser portadores de serenidad con capacidad y
preparación para poder mostrar el lado bello de las cosas,
generando y poniendo de relieve valores no perdidos y que
deben revestir de actualidad porque, para muchos nietos,
pueden ser el mejor referente, el mejor paisaje que pueden
contemplar desde su ingenuidad, magia y curiosidad y, sobre
todo, la mejor respuesta a su incipiente despertar tan
cargado de complicadas interrogantes. Habría que poner fin
al ancestral concepto de abuelos repartidores de golosinas,
cronistas nostálgicos del pasado y eternos pacientes de
cuanto les vaya cayendo para dar paso a una visión nueva de
abuelos que debe pasar por respetar y propiciar el que sigan
vigentes sus ilusiones, haciendo realidad pequeños sueños
siempre aplazados en pro de los demás.